ARDE EL DORADO: AGENDA 2030, IIRSA Y EL EVANGELIO

Nota: Carlos Matute Ron – Periodista – Venezuela

A la memoria del defensor de la Amazonía, Beimar Becerra

Ayer me dijo un ave que volara

Por donde no hay ardor

Que lo sufrido no resucita en sueños

Y en rezos nunca murió.

El vasto territorio que comprende el Amazonas ardió hace unas semanas. Desde imágenes satelitales, tan sólo el humo provocado cubre 3,2 millones de kilómetros cuadrados. De hecho, en el último mes en los estados de Acre, Rondônia, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y cerca de la frontera entre Brasil, Bolivia y Paraguay se han sucedido incendios de alto calibre que este más reciente desastre, han prendido las alarmas del sobrecalentamiento global.

Pero no solo el Amazonas arde. Al menos diez mil incendios se registran en este instante en Angola y la República Democrática del Congo, y cabe destacar que la superficie de bosque quemada supera la de la Amazonía.

En tanto, mientras grupos ecologistas y ciertos fenómenos de izquierda salen a culpar a Bolsonaro, los grandes grupos de poder celebran doblemente el terrible crimen que no tendrá reparo.

El G-7 se reunió y dio su visto bueno para “apoyar” la recuperación de la Amazonía. Así, no nos extrañe que en muy corto plazo se declare una zona internacional de interés y reserva, total, el trabajo sucio ya está hecho, y así es más fácil hacerse de lo que resta del Amazonas como propiedad privada dado el visto bueno por la comunidad internacional.

Y muerto el verde sólo el hierro crecerá.

Sui Generis

De los 10 países con más reservas energéticas en lo que va quedando de Planeta Tierra, 7 se encuentran en Nuestra América, convirtiéndolo en el continente con más bio-diversidad y agua potable, las cuales pueden sostener el modelo capitalista de sociedad al menos por los próximos treinta años. De hecho, la Agenda 2030, creada por el Lobby Sionista y las Mafias Financiaduristas Mundiales y suscrita por los países miembros de la ONU, aceleran el control de todos los recursos naturales, como lo representa la próxima privatización del río Amazonas en beneficio de la empresa nacional de agua Israelí, Mekorot, la misma que le niega el agua a los Palestinos, apoyada en el poder de fuego del ejército Israelí.

Que nos quede claro, todo está bien planeado y ha funcionado a la perfección. Mientras se fractura lo que queda de izquierda y son penetrados los movimientos sociales con una imposición de agenda social que dispersa los objetivos concretos de lucha y la noción de poder, la derecha globalista instala sus gobiernos títeres en territorios claves.

Así, Jair Messias Bolsonaro, el protonazi mejor acabado de los últimos tiempos, desde un principio ha mostrado su clara postura de apoyo al gobierno de Donald Trump (otro evangélico recalcitrante) y Benjamín Netanyahu, el astuto Jázaro que lleva la batuta del exterminio palestino y que impone a su vez un duro plan de conquista del Ser Humano. Este claro aliado del Mossad, apenas llegó al poder nombró como titular del ministerio de agricultura al abogado Ricardo Salles, fiel perro leguleyo de empresas deforestadoras. De hecho, este ministerio está actualmente fusionado con el de ambiente, al cual rige.

En los planes Jázaros se pensó en un punto de la historia del siglo XIX, de fundar una Israel en nuestro continente, ubicable o en el Surinam o en la Patagonia o en el Amazonas. Actualmente, las tres son opciones viables.

No es difícil entender entonces cómo este Plan de Control Total ha contado con la Carta de las Nuevas Religiones para imponer desde la ignorancia (o desconocimiento) que promueve el Capital, la dominación del Ser Humano.

Esta supremacía blanca y evangélica que llevó al poder a Bolsonaro (tan sólo la Iglesia Universal Pare de Sufrir, del mil millonario pastor Edir Macedo, aportó 10 millones de votos de sus seguidores evangélicos), es clara culpable del crimen ambiental que acaba de dejar al Planeta Tierra con 20% menos del oxígeno y 20% menos del agua dulce que solía tener.

El capitán Motosierra, como era llamado Bolsonaro en los 90, cínico como ninguno. Ha afirmado que ahora sus amigos le llaman Nerón del Amazonas. El mismo que siendo senador afirmó que cuando ganase las elecciones “en 2019, vamos a destrozar la reserva Raposa Serra do Sol y se la daremos a los terratenientes”. Luego, en su campaña presidencial, propuso revisar los límites de la reserva en un plan que ha tenido como fin derogar la prohibición de la agricultura y la minería en tierra indígena.

El mes pasado en Sao Paulo, Jair Bolsonaro fue ovacionado por una multitud evangélica en lo que fue la Marcha por Jesús, y es que el extenso poder que ejercen estos pastores evangélicos y pentecostales, marionetas del Sionismo, sobre millones de ciudadanos brasileros ha permitido que Jair Bolsonaro (quien desde el 2016 se asoció como hermano a esta fe) pueda insultar públicamente a indígenas de Roraima y afirmar que dará armas a los terratenientes para acabar con las malolientes reservas indígenas.

Y por supuesto, ningún miembro de estas sectas conocidas como nuevas religiones ha salido a declarar ante este nefasto hecho, tanto porque Bolsonaro ha extendido una exención tributaria de estas iglesias, así como por la teoría evangélica mayor del apocalipsis, la cual “ante la venida del Mesías, éstas son señales del Fin del Mundo, y al final de cuentas, no necesitamos cuidar del medio ambiente” (Pastor estadounidense Mark Priscoll). Un diseño de control y adormecimiento made in Israel.

We don’t need no water

Let the mother fucker burn.

Rancid

Con éste ecocidio actualmente en desarrollo, el Planeta Tierra ha cambiado para siempre.

Este gran reservorio de carbón en forma de bio-masa ha sido apuñaleado y la selva tupida de su verde perenne, donde todo crece con generosidad, le cobrará al mismo ser humano en el futuro inmediato con sobrecalentamiento global. Con la destrucción de este gran sumidero  de dióxido de carbón (hasta la fecha absorbía más de mil millones de toneladas del mismo, siendo el principal pulmón del planeta) va a ser reemplazado por ganadería expansiva que solo emite gas metano, miles de especies han sido condenadas a la extinción, una fauna que perderá genéticamente su sistema de adaptación y que probablemente le sirva más al capital encerrada en un zoológico. Y así, la flora magnífica ya no desarrollará su ciclo natural, generando que se pierda el patrón de lluvia en la zona Sur de la América, exponenciando peligrosamente al reservorio más importante de agua potable del mundo (3,5 veces más grande que al acuífero guaraní).

Los 34 millones de seres humanos que habitan este importante territorio incluyen más de 300 grupos indígenas que están siendo expulsados de su territorio para beneficio de los grandes consorcios de rapiña comercial y promotores del tráfico y coleccionismo de animales exóticos. Así mismo, se allana el camino para los laboratorios médicos que dispondrán  de los recursos florales del amazonas para el control de la cura de las enfermedades, al reposar en ellos la multivariada botánica en las que están consignadas la mayoría de remedios de las culturas ancestrales, con el agregado de la muerte, tan sólo en este incendio, de más de 500 millones de abejas, noble ser que poliniza la vida por doquier.

El riesgo a la integridad de esta área estratégica del mundo, coloca en vulnerabilidad la soberanía de los países del cono Sur, donde y de manera “responsable”, es probable que se continúen instalando bases militares para la “supervisión y prevención” de desastres naturales. Así, la misma Brasil gobernada por Bolsonaro, ha recortado al 44% el presupuesto de sus F.F.A.A., lo cual depura el análisis de la internacionalización del Amazonas para avanzar en la apropiación de sus recursos.

Este nefasto ser, incluso declaró hace unas semanas que “si no fuese por esas reservas indígenas y otras cuestiones ambientales, el estado amazónico de Roraima tendría una economía similar a la del Japón”.

Simón Guacamayo va gritando colores

Curando dolores, sonriendo y peleando

Desde hace tantos años. 

 (…)

Su milagro está en sus pasos,

Su escudo es pecho desnudo, 

Son sus armas las palabras 

Que ninguna jaula atrapa,

Con El Dorado por dentro,

Llano, Selva, Mar, Montaña,

Sangre libre palpitando,

Su tesoro es la memoria

Desorden Público

Con la llegada de los españoles a nuestro continente hace cinco siglos, una ventana se abrió al mundo para instaurar una mitología aberrante que los haría salir del medievalismo terrible en que habitaba aún la Hispania pese al renacimiento que ya recorría Europa.

Con los cronistas de Indias se instala también el periodismo engañoso que hoy manejan los grandes consorcios de la desinformación. El tributo a la corona y la mentira iban de la mano para la nueva economía que se suscitaba. Basta sólo echar mano a los textos de Fernández de Oviedo y Valdez, Las Casas, Fray Toribio de Benavente o el jesuita José de Acosta, quienes, junto al manejo de un estilo literario influenciado por las no tan santas escrituras, le dieron el carácter de Paraíso Terrenal a todo el continente que conoció Colón desde que llegó a las costas del Estado Sucre, en Venezuela, a fines del siglo XV.

Estos hombres, delincuentes habituales que se hicieron a la mar aún ante la irreverencia del almirante genovés de proponer que la tierra era redonda, contradiciendo a la misma Santa Iglesia Católica y la Inquisición de Torquemada, creían que iban a la conquista de la Tierra de las Especias, en busca de la India, donde habitaba un ser refulgente, de aura dorada. Ese ser existió en la India y se llamó Caitanya Mahaprabhu, creyente de la Suprema Personalidad de Dios, Krishna, según los Vedas, escritos hindúes sagrados. Los devotos de Krishna plantean que éste, de ávida sabiduría, engañó a los navegantes, desviándoles el curso de sus navíos hasta estas tierras caribes, como manera de proteger al mítico hombre áureo. 

Lo cierto, que el mito del Dorado ya había echado a andar y capitalizaba perlas en la Isla de Cubagua, tras la fundación del extinto pueblo de Nueva Cádiz, previa masacre de Lope de Aguirre, conocido como el Tirano Aguirre para muchos, o Príncipe de la Libertad para otros, e inmortalizado por Klaus Kinski en el filme del alemán Werner Herzog, Aguirre, la Cólera de Dios. 

Así, de las plumas entintadas de estos cronistas españoles surgieron animales míticos como el Beorí (el mismo tapir o danta), hombres abominables con el rostro en el pecho  y plantas de extraordinarios poderes mágicos, todo como parte del subterfugio para quedarse por estas tierras y sacar provecho del nuevo continente bautizado América en homenaje a Vespucio. Estos cronistas propiciaron la idea que a este lado del mundo estaba la tierra de la Utopía (Tomás Moro) y redujeron a la tierra a ese espacio primigenio de Paraíso Terrenal, donde sus habitantes, los adanes y las evas, andaban desnudos, sin Dios, propensos al Demonio, y por lo tanto, debían ser bautizados o diezmados según resistiesen. 

Este paraíso inmenso y eternamente verde, de naturaleza cautivante, donde el aire liviano se torna saludable para el europeo promedio, rápidamente comenzó a ser investigado por otras casas reales. Así, Holanda, Alemania, Inglaterra, Francia y Portugal, echaron sus embarcaciones a andar para apropiarse de un poco de territorio, y evitar así que España se convirtiese en un poderoso imperio.

Incas, Mayas, Aztecas, Tamanacos, Guaiqueríes y otras cientos de tribus que convivían en una Gran Confederación de Pueblos Aborígenes fueron exterminados para así imponer con la señal de la Santa Cruz los propósitos para con las nacientes provincias de España.

Prontamente, se inició el tributo a estas coronas, de distintas variedades de frutos, verduras, hortalizas, animales, fibras, entre otros, y que solo se dan en este continente de gracia.

Así, podemos mencionar el coco, la caña de azúcar, el maíz, la batata, el mamey, la yuca, la lechoza, el mahate de látex, el pino, el copey, el mirobolano, la calabaza, la piña, el cacao, el plátano, el cambur, la papa, el tomate, el laurel, la canela, el maguey, el añil, el algodón, el aguacate, la pira, amaranto o hierba caracas, preferido cereal de la NASA,  y otros cientos de rubros que se pierden de vista, sin contar los que han servido como materia prima para perfumes, tinturas, gomas, viviendas, etc.

La exuberancia y el misterio de estas tierras llevaron a desencadenar guerras intestinas en los ejércitos del rey por el control de las mismas. Recordemos por ejemplo, el conquistador Pizarro, que apenas pisó tierras americanas, quemó sus barcos pues ante las riquezas observadas decidió nunca más volver a la vieja Europa. Como vemos, el elemento fuego siempre ha estado presente en el carácter ritual de estos señores, tanto en la hoguera cristiana como en los ritos a Baal y Moloch y ahora con la quema del Amazonas.

Así, los beneficios encontrados en la naturaleza, prontamente empezaron a ser diezmados. Las perlas y el estaño fueron saqueados hasta las reservas. Sin embargo, loa árboles gomíferos, el caucho, la madera variada y fuerte, el tabaco, el cacao, la banana y la coca, abrirían nuevas posibilidades de negocios prósperos tras la llegada de la revolución industrial.

West Indies! 

Nueces de coco, tabaco y aguardiente…

Este es un oscuro pueblo sonriente,

Conservador y liberal, 

Ganadero y azucarero,

Donde a veces corre el dinero

Pero donde siempre se vive muy mal.

Nicolás Guillén

El modernismo ha reivindicado antropológicamente al indio. Desde ese fundamento etnológico han hecho y deshecho teorías, y personajes terribles como Napoleón Chagnon o Jacques Lizot, sacaron buenos dividendos. El primero, fue un antropólogo estadounidense que vendió a las Yanomamis de la Amazonía para utilizar en ellos isótopos radiactivos y estudiar su sangre, que se mantuvo aislada desde el inicio de la creación, y era genéticamente la misma del hombre de la edad de piedra.  Este antropólogo más cercano a la locura que a las tesis de su maestro Claude Levi Strauss, se alió a la Turner Company y la BBC de Londres para realizar documentales falsos sobre la violencia chamánica de estos indios. Fue ovacionado en universidades americanas e inglesas, ganó premios de cine experimental y sus tesis sobre el indio yanomami vendió miles de revistas Times y National Geographic. Pero la trampa le duró poco. El francés Lizot ya le andaba pisando los talones, y junto al gobierno venezolano de Carlos Andrés Pérez realizó un estudio que sería publicado por una de las más importantes casas editoras del continente (Monte Ávila editores), titulado Los Círculos del Fuego. En este estudio, enunciaba la propensión del yanomami al homosexualismo, quitándole la razón a su predecesor. Los años develaron que Lizot  recibía favores sexuales de los mancebos indios a cambio de ropa, perfumes y objetos de ornamento. Su estudio pasó por alto que la sexualidad occidental es muy distinta a la aborigen, donde para estos grupos originarios cobra fuerza el Mito de la Batata, en el cual el hombre puede ensuciar hasta entrada la adolescencia su pene con la caca de otro hombre sin que ello implique la categoría occidental de homosexualismo. Vaya detalle.

Fue un periodista estadounidense, Patrick Thierney, quien les aguó la fiesta a estos miserables negociadores universitarios. Thierney, develó estas y otras historias terribles, en un libro publicado por la Grijalbo Mondadori, llamado El Saqueo Del Dorado. Este texto fue recogido en territorio venezolano por Charles Brewer Carías, gran acusado local de las aventuras de antropólogos, laboratorios y paramilitares y principal benefactor de los Rockefeller (a quienes les hacía fiestas privadas en el Roraima o en la cima del conocido mundialmente como Salto Ángel, al costo de un millón de dólares por persona la rumbita, que incluía champagne, ricos platos deliciosos de la zona y un papagayo o guacamayo de regalo). Este personaje también fue conocido como el Rambo venezolano, dada su preparación militar, adquirida en cursos y entrenamientos con espeleólogos preparados por el servicio secreto de inteligencia estadounidense. Fue el mismo Brewer Carías (hermano del exconstituyentista Alan, aliado circunstancial del chavismo en su primera etapa), quien vendió posiciones satelitales de zonas mineras de oro y diamante a empresas gringas. Y el mismo que le dio licencia al alemán Zingg de apoderarse de miles de hectáreas en el amazonas, donde invitaba a cenar a indios para luego empalarlos. Este viejo Zingg (el abuelo de una ex-Miss Venezuela) cazaba indios montado en su Jeep con fusiles de alto calibre al mejor estilo Safari. Hablamos de años recientes, específicamente la década de los 80. Actualmente Charly, como es conocido por sus más íntimos, vive promocionando costosas expediciones a territorio amazónico a sus anchas, como el Sarisariñama, y se vinculó con una india pemona para poder ser parte de la Gran Familia que conoce los secretos del oro, el coltán y otras riquezas naturales.

Así, el camino del indio y la selva en esta etapa de la humanidad, están en riesgo.

De hecho, la Infraestructura Inter-Regional de Sur América (o IIRSA, según sus siglas) tiene planes expansionistas para el continente, y de los cuales no se salva ningún país del hemisferio. Gobierne la derecha o la izquierda, dado que bajo la presión del feroz capitalismo, alguien deberá controlar primero los recursos y las posiciones geográficas antes que el otro. Allí, un punto clave para debatir, por ejemplo, sobre el Arco Minero, con ecologistas, ecólogos y bravucones que aún creen en el sexo de los ángeles.

En ese sentido, los controles que se ejercen en algunos países del cono Sur (como Bolivia y Venezuela) pudiesen ser paradójicos al respecto de lo que se aplica en Chile, Colombia, Argentina o Brasil, sino fuese porque la mano vil del hombre ambicioso se yergue poderosa y actúa bajo la sombra de la ley sin proyecto político que permita controles reales.

Es un tema delicado, y sin embargo, hay que tocarlo, sobre todo cuando la experticia periodística ha recorrido las llagas de la selva amazónica.

Tanto en el 2007 como el 2008 me tocó estar por territorio boliviano, logrando incursionar a la selva brasilera, por los lados del Acre.

En ese entonces estaba de gobernador de Pando el extinto miembro de la media luna boliviana y conocido como Señor Matanza, Leopoldo Fernández, protector de Achicao, el hombre que disparó contra el protector de la Selva, Chico Méndes. Nos tocó realizar un trabajo especial para el periódico Proceso, dirigido por Yoel Amaya, y para la Asociación Nacional de Medios Comunitarios Libres y Alternativos (ANMCLA), y aunque contábamos con apoyo de la embajada de Venezuela, nuestro afán aventurero nos llevó a romper protocolo y asumir posiciones más bien militantes. Así, conocimos a Beimar Becerra, histórico luchador ambientalista de la Amazonía, gran amigo del también extinto Chico Mendes, paracaidista, piloto de avioneta, campeón nacional de motocross y de rally selvático. Este hombre nos llevó Selva Adentro a entrevistarnos con defensores del bosque, a entender más allá de posiciones oficialistas la devastación que se le venía al Amazonas. 

Así, conocimos sobre el IIRSA, plan que Douglas Bravo, el Flaco Prada y José Quintero Weir nos venían explicando en la local Venezuela, pero que nuestro testadurismo no nos hizo entrar en razón hasta verlo en vivo. Bolivia es uno de los países que lo suscribe, aún bajo la protección de Evo Morales Ayma a la cabeza y Álvaro García Linera como segundo al mando. 

Estando en ese territorio llagado por la mano del hombre en extensos territorios dedicados a la ganadería expansiva  y la soja transgénica, donde por doquier existían pistas clandestinas, Beimar nos advirtió que la bala del enemigo podía venir en cualquier dirección. Así, tras lo observado en la triple frontera peruana-boliviana-brasilera, Beimar nos enrumbó hacia el trópico de Cochabamba, no sin antes aclararnos del doble rasero moral del colono chaparense.

Ya instalados en la Selva del Chapare, pudimos comprender mucho de lo conversado con nuestro entrañable amigo (desde las distintas iglesias evangélicas hasta la alta presencia de militares israelíes, eso sí, vestidos de civil, comprando tierras, posadas y negocios). Fue sumamente impresionante ver la cantidad de camiones que extraían madera selvática (bosque forestal), que tendrían siglos de historia. Camiones y camiones iban a perderse quién sabe con qué destino.

Y es que desde el año 2006 hasta el instante que escribo este artículo, se ha incrementado la tala en el trópico de Cochabamba, donde principalmente se benefician la Federación de Cocaleros, la misma de donde surge políticamente Evo. Este tipo de bosque primario da paso a la siembra de catos de coca que promueve la economía primaria del país.

En la Chiquitania, territorio cruceño, de hecho, se desarrolló un intenso fuego que desembocó en incendio forestal el cual arrasó con grandes cantidades de hectáreas en lo que debía ser una quema controlada de bosque para favorecer el agro-negocio y la propagación de la soja transgénica (el decreto se dio el 9 de Julio del presente año). Tuvo que ser el mismo Evo quien debió actuar con un súper tanquero 747-400, modelo Boeing, adaptado para transportar 75.000 litros de agua y que opera en cualquier lugar del mundo con una autonomía de vuelo de hasta 13 horas, el mismo que operó en 2017 en Chile, para detener el incendio. Así, hay que tener claro que Brasil y Bolivia firmaron acuerdos para el IIRSA-COSIPLAN y construir un corredor bioceánico entre el pacífico y el atlántico. De hecho, el empresario venezolano Carlos Gil es el principal impulsor de esta propuesta, y cabe recordar que fue quien puso a disposición de los golpistas del 2002 la avioneta que secuestró a Chávez en La Orchila.

Comparar a Evo Morales con Bolsonaro no solo es injusto sino hasta atrevido, sin embargo, el crecimiento económico que ha tenido Bolivia se debe por lo expresado por el mismo García Linera en La Potencia Plebeya (ediciones CLACSO): entendimos que habitamos un espacio neo-liberal.

Uno, que admira a estos hombres, debe revisar incluso sus posiciones como sujeto histórico para no confundirse y mutar bajo estas circunstancias tan posmodernas, donde lo político se supedita a lo económico para, vaya paradoja, no perder el poder político. Son licencias que se permite el capitalismo para gobernar a sus anchas.

Cinco siglos resistiendo,

Cinco siglos de coraje,

Manteniendo siempre la esencia.

Canción popular latinoamericana,

Compilada por Palmeras Kanibales.

Aún no contabilizamos el daño potente que ha sufrido la Amazonía y que prontamente va a empezar a sufrir la humanidad. 

Nosotros, que esperamos 4.500 millones de años para nacer, pendemos de un hilo (o probablemente de un click de encendedor), para extinguirnos, hasta otro plano espiritual, si Dios existe. Sin embargo, la Tierra, el Planeta entero, se repondrá a la maldición que hemos sido, pues ha soportado glaciaciones, meteoritos, cataclismos y cientos de embates.  Todo el daño que se le ha causado, para nosotros se convierte en potencial peligro, mientras que para ella es rutina, y con tan sólo una buena temblada bastaría para sacudirnos. 

La estupidez con que el capitalismo ha tratado su hogar en el Universo acabará con todos, absolutamente todos. El afán de lucro puede más que asegurar el bienestar para todas y todos por igual.

Si queremos cambiar el curso de la historia que nos lleva a un futuro predecible, debemos asumir consecuentemente nuevas formas de vida, y asumir, ciertamente, las proféticas palabras de Franz Fannon. La violencia contra el capitalismo, es el único lenguaje que puede entender quien devasta todo a su paso, pues se acaba el tiempo para que florezcan nuevas cosechas y canten dignamente los pájaros en el amanecer. Habrá que invocar con polvo de siglos en la mano izquierda la presencia de los guerreros aborígenes y preparar una asonada golpista mundial contra los usurpadores. Sólo así, es probable que oigamos el grito de guerra del Cacique Guaicaipuro: ¡Esta Tierra es Nuestra, Aquí Nadie se Rinde!

Los articulos del diario La Humanidad son expresamente responsabilidad del o los periodistas que los escriben.

Foto: WRADIO

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